Alzamos la voz en nombre de aquellas empresas húngaras que durante los últimos años, asumiendo grandes sacrificios, han trabajado para revitalizar las relaciones económicas y comerciales entre Hungría y Cuba.

Nuestras empresas han expuesto en ferias, delegaciones oficiales, delegaciones culturales, empresarios y grupos de empresas han visitado el país insular, en lo que han participado muchas empresas húngaras conocidas con una larga trayectoria. En nuestras negociaciones personales hemos destacado especialmente las antiguas y tradicionalmente buenas relaciones entre ambos países, así como el deseo de abrir un nuevo capítulo en las relaciones culturales, educativas y comerciales entre ambas naciones.

Hemos elaborado cientos de ofertas para nuestros socios cubanos, que podrían representar pedidos nada desdeñables para las empresas húngaras y para la economía húngara. En un país de dimensiones y trayectoria similares a Cuba, nuestras empresas tienen una oportunidad notable de suministrar productos y sistemas tecnológicos.

Fue un gran logro y avance que Hungría firmara en los últimos años acuerdos intergubernamentales con Cuba sobre cooperación cultural y educativa, así como económica. Estos fueron hitos y señales de un prometedor desarrollo.

Nuestras empresas esperaban con confianza a sus socios cubanos en noviembre en Hungría, para la celebración de la reunión de la Comisión Mixta Económica Intergubernamental. La delegación cubana canceló el viaje y lo pospuso para una fecha posterior, en reacción a la visita y el discurso que la ministra de Asuntos Exteriores, Göncz Kinga, realizó en Miami en octubre del año pasado, que según La Habana tuvo lugar entre contrarrevolucionarios.

En los últimos meses, gracias al trabajo de los organismos oficiales y de los empresarios, las tensiones se han ido suavizando y podíamos volver a esperar la continuación de las relaciones comerciales, que ahora quedan ensombrecidas por la inquietante noticia de que Hungría recibirá oficialmente a Caleb McCarry.

La visita a Hungría de McCarry, nombrado «coordinador de la transición cubana», con el objetivo de negociar con organismos estatales oficiales sobre las cuestiones de la transición cubana y preparar una conferencia al respecto, puede volver a desviar los procesos iniciados hasta ahora, las relaciones bilaterales húngaro-cubanas. Además, con esto el Gobierno de los Estados Unidos pretende intervenir en los asuntos internos de un país independiente, en lo que desea involucrar también a nuestro país como aliado.

Alzamos nuestra voz de protesta contra la visita y la conferencia prevista. Solicitamos a nuestros organismos gubernamentales que nuestra política exterior no establezca vínculos estrechos con la organización anticubana de Miami, y que en su lugar apoye el desarrollo de relaciones culturales y económicas que sean prometedoras para ambos países. Les rogamos que tengan en cuenta también cuántos años de trabajo, esfuerzo entusiasta e inversión de profesionales húngaros y cubanos pueden arruinar con un paso en la dirección equivocada, cuya mayor víctima sería la prometedora relación bilateral en vías de desarrollo y cierto sector de la economía húngara.

Budapest, 15 de mayo de 2007

En nombre del círculo empresarial que apoya las relaciones económicas húngaro-cubanas:

Tamás Gyenese, DENV-AIR Kft.

Miklós Varenke, SEAL RING Kft.

László Tótiván, DKG-ITCC Kft.